sábado, 15 de julio de 2017

Continúan las obras en el Mausoleo de Augusto (V)

Una vez que hemos vuelto a abrir sus puertas para acoger los restos de Tiberio, quiero destacar que para alegría de tantos apasionados de la Roma Antigua, continúan las obras de restauración del Mausoleo de Augusto. Ya se ha iniciado la segunda fase de trabajo.
El proyecto, que se prevé finalice en abril de 2019, devolverá a la Ciudad y al mundo el mausoleo más grande del Mediterráneo que albergó las cenizas de Augusto, de Livia y de casi todos los miembros de la dinastía Julio- Claudia.

Lo primero en lo que se está trabajando es en la consolidación de toda la estructura para evitar derrumbes, al mismo tiempo que se está preparando el terreno para levantar los pilares que sostendrán la cubierta que protegerá al edificio. Los sondeos arqueológicos que se están llevando a cabo ya han sacado a la luz numerosos restos de las capillas funerarias. Igualmente, se está estudiando la estructura original del monumento y lo que queda de su decoración. Poco a poco se irán revelando los secretos que ocultan sus muros milenarios.
En las fases posteriores la rehabilitación del edificio se centrará en la creación de un gran ambiente museístico multimedia. Para ello, se colocarán carteles alrededor del monumento que contarán la vida de Augusto y la historia del monumento. Acompañaran a éstos, imágenes lenticulares y máscaras vacías con el rostro de Augusto que pretenden crear ilusión óptica de movimiento y tridimensionalidad de las imágenes. Igualmente se proyectará de manera virtual sobre sus paredes la historia de Roma desde los orígenes hasta nuestros días. De noche el mausoleo será iluminado por luces sugestivas.




Se ha creado también una página web para acercar tan impresionante monumento a todo el mundo, www.mausoleodiaugusto.it

 

viernes, 7 de julio de 2017

Tiberio en la literatura y el cine

Como he apuntado en diversas ocasiones en el blog, las fuentes antiguas tratan generalmente con hostilidad la figura de Tiberio. Tanto Suetonio en su Vida de los Doce Césares, como Dión Casio en su Historia romana y Tácito en sus Anales, fuente ésta última que es la que aporta un mayor número de datos sobre el gobierno de Tiberio, esbozan un perfil muy negativo del segundo emperador romano.



Por su parte, Veleyo Patérculo (que es el único escritor contemporáneo a Tiberio) da una versión más favorable del hijo de Livia y del Prefecto del Pretorio Sejano. Sin embargo, no sabemos si sus escritos son sinceros o están inspirados por el miedo. Quizás tenga más peso la primera teoría pues Patérculo era amigo de Sejano, y como aquel fue mandado asesinar en el año 31. Plinio el Viejo, también en esta línea, llamó a a Tiberio en su obra Historia Natural “el más triste de los hombres” (XXVIII.5.23).
La historiografía moderna, no obstante, está intentando rescatar la figura de Tiberio y tiende a valorar más positivamente su personalidad y gobierno. Existen varios libros en los que Tiberio es protagonista absoluto, como el ensayo de 1939 de Gregorio Marañón, Tiberio, Historia de un resentimiento, o la biografía de Allan Massie de 1992, Tiberio. Algo que no me gustó de éste último libro es una tendencia que destesto en cualquier historia: el  hecho de hacer mejor a un personaje a costa de desprestigiar a otros. En este caso los damnificados son Livia, Julia e incluso a Augusto. En otras muchas obras es un personaje secundario como en la aclamada novela Yo, Claudio de Robert Graves (1934) que bebe de Tácito y Suetonio.


George Baker como Tiberio en Yo, Claudio

En cuanto al cine y la televisión, Tiberio es siempre un personaje secundario de lujo. Estas obras están siempre inspiradas por la versión negativa que acompaña al emperador. En series destaca la interpretación de George Baker en Yo, Claudio (1976), reflejo de todos los vicios que atribuyen al César. También es un personaje secundario en la miniserie Augusto, el Primer emperador (2003) interpretado por Michele Bevilacqua y en Anno Domini (1982) por James Mason.
Respecto a la gran pantalla aparece Tiberio en obras memorables como Ben Hur de 1959 (interpretado por George Relp) o La Túnica Sagrada de 1953 (por Ernest Thesiger). Mayor protagonismo tiene en la primera parte del film Calígula de 1979. En esta película de hondo matiz erótico da vida al emperador Peter O’toole. Ninguna serie o película trata el gobierno de Tiberio como tema principal.

viernes, 30 de junio de 2017

Política exterior de Tiberio


El Imperio romano durante Tiberio
Fuente: Di Cristiano64 - Opera propria, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2641407

Tiberio se mantuvo fiel a la decisión de Augusto de mantener invariables los límites del Imperio, buscando de salvaguardar los territorios internos y de asegurar la tranquilidad. Estipuló que Roma sólo intervendría militarmente por motivos de seguridad. Así, consiguió evitar guerras inútiles y los consecuentes gastos, dando un mayor papel a la diplomacia. Alejó a los reyes clientes y a los gobernadores que habían resultado inadecuados para su papel y buscó garantizar un sistema administrativo más eficiente. Las únicas modificaciones territoriales llevadas a cabo se circunscribieron a Oriente, cuando a la muerte de algunos reyes clientes Capadocia, Cilicia y Comagene fueron incorporados al Imperio romano. Todas las revueltas que tuvieron lugar durante su mandato fueron sofocadas exitosamente por sus generales.
Militarmente hablando, durante el gobierno de Tiberio, la tutela de Italia fue confiada a dos flotas, la de Rávena y la de Miseno mientras que Roma era defendida por nueve cohortes pretorianas que Sejano reunió en un Campamento a las puertas de la ciudad y por tres cohortes urbanas. El noroeste de Italia hasta las costas de la  Galia, era por su parte custodiado por otra flota constituida por las naves rostratas que Augusto había capturado en Accio. El resto de fuerzas estaban acantonadas en las provincias con el objetivo de defender las fronteras y reprimir eventuales revueltas internas. Ocho legiones se encontraban en la zona del Rin para proteger Italia de las invasiones germánicas y de las rebeliones galas, tres legiones se ubicaban en Hispania, y dos entre las provincias de Egipto y África, donde Roma podía también contar con la ayuda del reino de Mauritania. En Europa oriental, dos legiones estaban estacionadas en Panonia, dos en Moesia para proteger las fronteras danubianas y dos en Dalmacia. En Oriente había dispuestas cuatro legiones entre Siria y el río Eufrates. Distribuidas por todo el territorio había también otras pequeñas flotas de trirremes, batallones de caballería y grupos de auxiliares reclutados entre los habitantes de las provincias para poder intervenir donde hiciera falta.

Germánico. Siglo I d.C. Copenhague. NY Carlsberg Gliptoteca
Fuente: http://www.indiana.edu/~c414rome/net_id/spring98/germanicasnycarls.jpg

En cuanto a Germania Tiberio siguió el principio de mantener y consolidar una barrera contra los germanos a través del curso del Rin, poniendo fin pocos años después de su subida al trono a las empresas que llevó a cabo Germánico entre los años 14 y 16 d.C. con la intención de llevar la frontera hacia el Elba. El emperador consideraba estas campañas improductivas y peligrosas. Tácito atribuye que el pensamiento de Tiberio estaba motivado por la envidia que sentía hacía los éxitos de su sobrino a quien quería privar de gloria. No obstante, los historiadores contemporáneos interpretan esta decisión en la línea de querer respetar el deseo de Augusto de no ampliar los límites del Imperio. Igualmente, Germánico sofocó algunos motines entre los legionarios acantonados en Germania.
En Oriente, la situación política a la muerte de Augusto se tornó más inestable lo que hizo necesaria una intervención romana. Tiberio envió a Germánico, que había sido investido cónsul y con imperium proconsularis maius sobre todas las provincias orientales. Asu ves nombró gobernador de Siria a Cneo Calpurnio Pisón. Germáncio, aún a pesar de la relación conflictiva que mantenía con Pisón, restableció la paz en Oriente a base de diplomacia, paz que duró más alla de la muerte del joven (acaecida en el 19) hasta el año 34. Un Tiberio anciano, desentendido de las tareas de gobierno tuvo que aceptar en esa época que Partia fuese gobernada por un soberano hostil a Roma.
En África, por su parte tuvo lugar en el año 24 una guerra con Tacfarina, rey de Numidia que pretendía ocupar territorios romanos. Los romanos vencieron y acabaron con los rebeldes. Lo mismo ocurrió en la Galia en el año 21 donde se produjo una rebelión provocada por los numerosos impuestos que debían pagar las diferentes tribus. Fue sofocada rápidamente sin que se redujeran en nada los tributos.

Druso el menor. Siglo I d.C. Roma, Museo de la Termas
Fuente: Di © José Luiz Bernardes Ribeiro /, CC BY-SA 3.0,
En Iliria también tuvo lugar una revuelta de las legiones a la muerte de Augusto. Los legionarios esperaban poder originar una nueva guerra civil que les reportara importantes beneficios y a la vez mejorar las condiciones del ejército, como reducir el tiempo de servicio militar y un aumento del estipendio. Tiberio envió a su hijo Druso junto a Sejano, logrando acabar eficazmente con los disturbios. Aunque en ese momento no obtuvieron nada, más tarde estas legiones consiguieron los mismo beneficios que Germánico había otorgado a las de Germania.

jueves, 22 de junio de 2017

Tiberio y la administración financiera

Tiberio resultó excelente respecto a la gestión financiera, hasta el punto de dejar a su muerte un gran fondo en las arcas del Tesoro del Estado.
Confió la administración del patrimonio del Estado a funcionarios particularmente meticulosos cuyos nombramientos eran casi vitalicios. Fue además siempre generoso cuanto tuvo que intervenir en circunstancias difíciles, como en momentos de carestía de la plebe o cuando en el 36 donó 100 millones de sestercios para paliar los daños de un incendio en el Aventino.

Moneda con la efigie de Tiberio


En el año 33, después de haber iniciado algunos procesos contra la usura, consiguió atenuar una grave crisis agraria y financiera provocada por una escasez en la circulación monetaria, instituyendo de su propio patrimonio personal un fondo de préstamo de otros 100 millones de sestercios, que podían ser devuelto sin intereses  durante 3 años siempre que el deudor poseyera como garantía terrenos de valor doble al de la suma prestada.
Por otro lado y dentro de lo posible, Tiberio intentó reducir el gasto público destinado a espectáculos rebajando los sueldos de los actores y disminuyendo el número de parejas de gladiadores que participaban en los juegos. Estas medidas tampoco le granjearon las simpatías del pueblo.
Asimismo, redujo del 1% al 0,5 % las tasas sobre las ventas. De este modo, dejó a su muerte 2.700 millones de sestercios en las arcas del Tesoro. Se opuso firmemente a los gobernadores provinciales que le sugerían imponer nuevos impuestos diciéndoles “un buen pastor debía esquilar a su rebaño, pero no desollarlo” (Suetonio. Vida de Tiberio, 32,2).
Supo elegir administradores competentes y cuidó particularmente el gobierno de las provincias. Los gobernadores que habían realizado una óptima labor y que se habían distinguido por su honestidad podían recibir prórrogas de su mandato. Tácito apunta que con esta actuación Tiberio pretendía quitarse preocupaciones en las provincias al mismo tiempo que evitaba que más personas pudieran disfrutar de los beneficios al obtener una nueva provincia.

Tramo de la Via de la Plata en Hispania

Tiberio evitó la creación de nuevas tasas en las provincias y como consecuencia, el peligro de revueltas. Hizo además construir nuevas calzadas en África, en el noroeste de Hispania, en Dalmacia y Moesia, llegando hasta el Danubio. Otras en cambio las reparó como en la Galia Narbonense.

martes, 13 de junio de 2017

Política interior en tiempos de Tiberio

Tiberio como ya he apuntado en algunas ocasiones no se caracterizó por su afán de renovación, sino que siguió durante todo su Principado las mayoría de las directrices marcadas por Augusto. Su principal objetivo fue salvaguardar el Imperio, asegurando la seguridad interna y externa, además de consolidar el nuevo sistema político, intentando de evitar que diera lugar a una autocracia. Para llevar a cabo sus proyectos se rodeó de consejeros de su confianza a los que conocía desde su juventud pues lo habían acompañado en sus largas campañas militares.

Tiberio. Siglo I d.C. Florencia. Museo Arqueológico

Sin embargo, las relaciones entre Tiberio y los miembros del Senado fueron muy diferentes a las que mantuvo Augusto. El hijo de Livia, que albergaba desde siempre cierto espíritu republicano, intentó que su relación con la más alta institución romana estuviera gobernada por una cierta moderación. Tiberio pretendió establecer un equilibrio de poderes en lugar de que el emperador estuviera en un nivel jerárquico superior. En la misma línea, quiso dejar claro una neta diferencia entre los honores que se debían tributar al emperador en vida y aquellos que se otorgaban a los divinos Julio y Augusto.
Sin embargo, muchos senadores acostumbrados a un papel secundario no asimilaron bien volver a desempeñar un papel fundamental en cuestiones de Estado y continuaron adulando al emperador, obstaculizando así el deseo de Tiberio de restaurar la importancia de esta institución republicana. Así y todo, el emperador sobre todo en los primeros años de su gobierno, consultaba cada cuestión con los senadores respetando la libertad de expresión. Igualmente, amplió las funciones administrativas de la Curia. Por ello, las magistraturas conservaron su dignidad y el Senado se vio favorecido mediante algunos procedimientos:

  • Aunque era habitual que el emperador propusiese algunos candidatos para determinados cargos, que eran electos con posterioridad formalmente en la Asamblea de los Comicios Centuriados, Tiberio abolió esta medida y otorgó a los senadores la labor de elegir a los magistrados.
  • Al mismo tiempo, Tiberio decidió asignar a los senadores el poder juzgar a los miembros de la Curia y a los caballeros de alto rango que hubieran sido acusados de delitos particularmente graves, como homicidio o traición.
  • Los senadores también fueron investidos con la potestad de juzgar, sin la intervención del emperador a los gobernadores de provincia.
  • También se designó al senado la jurisdicción de temas religiosos y sociales en toda Italia.

No obstante, cuando Tiberio se recluyó en Capri, para evitar que el Senado tomase decisiones no gratas para él, especialmente en los numerosos procesos de lesa majestad promovidos por Sejano, estipuló que cada decisión tomada por el Senado debía aplicarse sólo 10 días después para  de este modo poder controlar, aún en la lejanía, la actividad de los senadores.



Curia Julia. Siglo IV d.C. Roma 2013

Tiberio consultaba frecuentemente al Senado mediante senatus consulta sobre cuestiones fuera de su competencia, como por ejemplo en lo relativo a cuestiones de carácter religioso, ámbito en el que el emperador mostró una especial aversión contra los cultos orientales. En el año 19 se consideraron ilegales los cultos caldeos y judaicos en Italia siendo aquellos que los profesaban expulsados del país u obligados a enrolarse en el ejército. De una forma u otra los alejaba de Italia y, en caso del ejército, ordenaba enviarlo a las peores regiones para evitar así la difusión de su fe.
Por otro lado, Tiberio reformó parcialmente las leyes de Augusto contra el celibato, creando una Comisión para imponer penas menos severas a los solteros o a aquellos que estando casados no tenían hijos.
Entre las novedades más importantes del gobierno de Tiberio estaría la aprobación de la lex de maiestate, que estipulaba que fueran perseguidos y condenados todos aquellos que cometieran delito de ofensa a la majestad del pueblo romano. Sobre la base de una ley tan vaga podía considerarse culpable el responsable de una derrota militar o aquel que hubiese gestionado mal la administración del Estado. La ley se convirtió en un instrumento en manos del emperador, del Senado y sobre todo, del prefecto del Pretorio Elio Sejano para incriminar a opositores políticos. Tiberio, sin embargo, se mostró frecuentemente contrario a las sentencias políticas, evitando que los procesos fueran determinados de recomendaciones o enemistades, incitando a los magistrados a reaccionar con total honestidad. No obstante, esta ley fue uno de los pilares del odio hacia Tiberio sobre todo debido a la arbitrariedad con la que actuó Sejano.

lunes, 5 de junio de 2017

El Puente de Tiberio en Rímini

Fuente: By Heiko Trurnit - Own work, CC BY-SA 2.5, 

       Las labores de construcción del puente sobre el río Marecchia se iniciaron bajo el principado de Augusto en el año 14 d.C. y fueron culminadas en el 21 d.C. ya gobernando Tiberio, de ahí que sea conocido por el nombre de este emperador.
Realizado en la misma piedra que el famoso arco dedicado a Augusto (piedra Istria) sigue la misma línea de austeridad de aquel, completando un sobrio pero magnífico conjunto arquitectónico.
El puente consta de cinco arcos de medio punto de diferente tamaño a medida que se acercan al eje central. Los seis pilares de sostén son oblicuos respecto al eje del puente para favorecer a las corrientes del río. La solidez del puente está asegurada por la peculiar construcción de los pilares concebidos como una única pieza sin estar divididos los unos de los otros.



Fue el único puente que permaneció en pie sobre el río Marecchia durante la Segunda Guerra Mundial pues el contingente alemán fue incapaz de demolerlo, a pesar de que intentaron dinamitarlo. El estado de conservación del monumento es óptimo. Su gran solidez creó la leyenda en torno a él de haber sido construido por el diablo, al igual que ocurre en otros lugares con obras perfectamente conservadas. Dice la leyenda: “Tiberio necesitó siete años para llevar a buen término la construcción del puente de Rímini, iniciada por el padre. Durante estos años, resultó muy difícil continuar las obras. Los trabajos fueron ralentizados porque cada vez que se construía un nuevo tramo del puente éste se venía abajo o no salía bien. Parecía una obra edilicia destinada a no ver jamás la luz y a minar la gloria del emperador por lo que éste después de  haber rogado en vano a todos los dioses jugó la última carta que le quedaba invocando al único ser sobrenatural que podía tenderle una mano. Tiberio apeló al diablo y, rogándole ayuda, hizo con el señor de la oscuridad el siguiente pacto: el diablo construiría el puente pero a cambio se haría con el alma del primero que lo atravesara. A Tiberio no le quedó otra alternativa que aceptar y el diablo se puso rápido manos a la obra. El puente fue construido durante una noche: bello, sólido e imponente se erguía esperando al que lo atravesara. Cuando llegó el momento de la inauguración y el cortejo oficial estaba preparado para desfilar por él, el emperador ideó la manera de librarse del incomodo pacto con el diablo. Tiberio ordenó que como víctima propiciatoria antes que nadie debía pasar sobre el nuevo puente un perro. Así se hizo por lo que el diablo que esperaba su alma al otro lado del puente, permaneció con las manos vacías. Satanas, lleno de cólera por haber sido engañado tan burdamente, decidió vengarse tirando abajo el puente de Tiberio. Al instante, comenzó a propinar numerosas patadas con ira sobre las piedras por él levantadas, pero no consiguió echarlas abajo. Lo había construido indestructible y ni siquiera él podía destruirlo”. Para recordar este episodio se conservan algunas huellas caprinas sobre una de las grandes piedras del inicio del puente del lado que mira a la ciudad. Aún hoy soporta todo el tráfico de Rímini.


Reconstrucción del Puente por Andrea Palladio. Siglo XVI
Fuente: De Andrea Palladio - Collection, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=39460259

Esta obra fue estudiada y admirada por grandes arquitectows como Giovanni Bellini, Andrea Palladio y Antonio da Sangallo.

domingo, 28 de mayo de 2017

El legado de Tiberio

Tengo que reconocer que Tiberio nunca ha sido santo de mi devoción, quizás influenciada por la antipatía que el hijo de Livia despertaba en mi admirado Augusto y en parte, también guiada por las impresiones de los historiadores antiguos de las que he ido dejando pinceladas en mis relatos. No obstante, el estudio más pormenorizado del personaje, aún sin que eso lo coloque entre mis romanos favoritos ni lo libere de todas sus sombras, ha conseguido inspirarme un inusitado respeto hacia él y, en ocasiones, incluso cierta compasión.
Actualmente la historiografía moderna coincide en afirmar que Tiberio fue un emperador aceptable además de un excelente militar y administrador. Evidentemente, también era un hombre de una época en la que el bien y el mal se concebían de forma muy diferente a como los entendemos hoy en día.

Tiberio. Siglo I d.C. Roma. Museos Vaticano

A pesar de que nunca deseó el poder absoluto, asumió sus responsabilidades con Roma al fallecer Augusto sin descendientes de su sangre. No obstante, Tiberio que siempre había albergado sentimientos republicanos, quiso devolver la capacidad de decisión al Senado, hasta el punto de consentir sin represalias que se aprobaran mociones a las que él mismo era contrario. Sin embargo, los senadores no se fiaban de las intenciones del emperador, lo que acabo desanimándolo.
Esto, unido a una serie de circunstancias adversas, tales como los frecuentes enfrentamientos con Livia, la muerte de su hijo Druso, la traición de Sejano…. contribuyó a que el emperador desatendiera cada vez más sus obligaciones gubernamentales. Su excesivo aislamiento en Capri no mejoró su situación sino que al contrario le granjeó por siempre el odio de un pueblo que se sentía abandonado y, que jamás le perdonó su supuesta implicación en la muerte de Germánico, aún cuando probablemente el joven héroe muriera por causas naturales.

Germánico. Siglo I d.C. Copenhage. New Carlsberg Glyptotek

La animadversión del pueblo aumentó debido a que Tiberio no llevo a cabo grandes juegos ni repartos de donativos para la plebe, pues todos los historiadores coinciden en decir que Tiberio había heredado unas arcas del Estado vacías y que saneó la economía consiguiendo dejar un amplio superávit a su muerte.  A pesar de los sentimientos del vulgo, el emperador tomó muchas medidas para mejorar las condiciones de los más necesitados, como librar Italia de bandas de ladrones, realizar obras públicas para desviar ríos y lagos que confluían en el Tíber y así evitar inundaciones, garantizar el abastecimiento regular de la ciudad tomando medidas contra los especuladores y repartir alimentos. Incluso Tácito revela que Tiberio donó 100 millones de sestercios para restaurar lo destruido por un incendio en el Aventino en el año 36. Nuevamente Tácito relata que en una ocasión que hubo escasez de monedas en circulación Tiberio repartió otros 100 millones de sestercios entre las bancas para ser devueltos sin intereses en 3 años.
Quizás lo que se critica también a Tiberio es que fuera excesivamente conservador, pues continuó, entre otras cosas, con la política de Augusto de defender la dignidad de los órdenes prohibiéndose a los hijos de senadores y caballeros ejercer de gladiadores o como artistas de teatro, siguió castigando con el exilio el adulterio de las matronas y emitió leyes contra el lujo y el despilfarro. Su postura es más radical que la de Augusto en determinados temas como el papel de la mujer en política, a lo que Tiberio era totalmente contrario, de ahí sus grandes desavenencias con Livia a la que privó de múltiples honores.
Por otra parte, en lugar de planificar nuevas conquistas, decidió fortalecer el Imperio mediante la edificación de defensas, mediante la diplomacia y manteniéndose al margen de las disputas entre monarcas extranjeros.
Tiberio tampoco se caracterizó por llevar a cabo grandes obras públicas. Antes de ser emperador restauró los Templos de la Concordia y Cástor y Pólux en el Foro Romano y ya en el trono imperial además de agrandar sus grandes villas en Roma, Sperlonga y Capri construyó un templo a Augusto e inició las tareas de restauración del Teatro de Pompeyo.

Puente de Tiberio. Siglo I d.C. Rímini

Fuera de Roma, en su honor Herodes Antipas puso su nombre a la ciudad de Tiberíades ubicada en la costa occidental del mar de Galilea y, en Rímini se completó el fantástico puente iniciado en tiempos de Augusto y que hoy se conoce como Puente de Tiberio.