lunes, 5 de junio de 2017

El Puente de Tiberio en Rímini

Fuente: By Heiko Trurnit - Own work, CC BY-SA 2.5, 

       Las labores de construcción del puente sobre el río Marecchia se iniciaron bajo el principado de Augusto en el año 14 d.C. y fueron culminadas en el 21 d.C. ya gobernando Tiberio, de ahí que sea conocido por el nombre de este emperador.
Realizado en la misma piedra que el famoso arco dedicado a Augusto (piedra Istria) sigue la misma línea de austeridad de aquel, completando un sobrio pero magnífico conjunto arquitectónico.
El puente consta de cinco arcos de medio punto de diferente tamaño a medida que se acercan al eje central. Los seis pilares de sostén son oblicuos respecto al eje del puente para favorecer a las corrientes del río. La solidez del puente está asegurada por la peculiar construcción de los pilares concebidos como una única pieza sin estar divididos los unos de los otros.



Fue el único puente que permaneció en pie sobre el río Marecchia durante la Segunda Guerra Mundial pues el contingente alemán fue incapaz de demolirlo, a pesar de que intentaron dinamitarlo. El estado de conservación del monumento es óptimo. Su gran solidez creó la leyenda en torno a él de haber sido construido por el diablo, al igual que ocurre en otros lugares con obras perfectamente conservadas. Dice la leyenda: “Tiberio necesitó siete años para llevar a buen término la construcción del puente de Rímini, iniciada por el padre. Durante estos años, resultó muy difícil continuar las obras. Los trabajos fueron ralentizados porque cada vez que se construía un nuevo tramo del puente éste se venía abajo o no salía bien. Parecía una obra edilicia destinada a no ver jamás la luz y a minar la gloria del emperador por lo que éste después de  haber rogado en vano a todos los dioses jugó la última carta que le quedaba invocando al único ser sobrenatural que podía tenderle una mano. Tiberio apeló al diablo y, rogándole ayuda, hizo con el señor de la oscuridad el siguiente pacto: el diablo construiría el puente pero a cambio se haría con el alma del primero que lo atravesara. A Tiberio no le quedó otra alternativa que aceptar y el diablo se puso rápido manos a la obra. El puente fue construido durante una noche: bello, sólido e imponente se erguía esperando al que lo atravesara. Cuando llegó el momento de la inauguración y el cortejo oficial estaba preparado para desfilar por él, el emperador ideó la manera de librarse del incomodo pacto con el diablo. Tiberio ordenó que como víctima propiciatoria antes que nadie debía pasar sobre el nuevo puente un perro. Así se hizo por lo que el diablo que esperaba su alma al otro lado del puente, permaneció con las manos vacías. Satanas, lleno de cólera por haber sido engañado tan burdamente, decidió vengarse tirando abajo el puente de Tiberio. Al instante, comenzó a propinar numerosas patadas con ira sobre las piedras por él levantadas, pero no consiguió echarlas abajo. Lo había construido indestructible y ni siquiera él podía destruirlo”. Para recordar este episodio se conservan algunas huellas caprinas sobre una de las grandes piedras del inicio del puente del lado que mira a la ciudad. Aún hoy soporta todo el tráfico de Rímini.


Reconstrucción del Puente por Andrea Palladio. Siglo XVI
Fuente: De Andrea Palladio - Collection, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=39460259

Esta obra fue estudiada y admirada por grandes arquitectows como Giovanni Bellini, Andrea Palladio y Antonio da Sangallo.

2 comentarios:

  1. Muy interesante tu blog y lo dice alguien que vive en una de sus ¨colonias¨. Saludos.

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    1. Muchas gracias! Si no es indiscreción ¿en cual de ellas? Yo por cercanía a la que estoy más unida es a Emerita Augusta. Un saludo

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